CASA DE LILY

Nueva los NIdos 1820 – Fotografía: Loreto Vergara Gálvez

Perteneciente a la Fundación Lily Iñiguez, se ubica en la esquina de la calle Los Nidos y Nueva Los Nidos.

Construida en terrenos de la antigua Chacra Lo Sánchez, esta amplia casona de dos pisos, fue residencia en el siglo XIX del Ministro Augusto Matte, padre de la primera escultora chilena: Rebeca Matte Bello.
Entre los años 1875 y 1923, residió en esa casa de campo familiar Rebeca Bello Reyes, esposa de Augusto Matte, instalada en el lugar debido a una enfermedad mental que la dejó con amnesia luego de dar a luz a su hija Rebeca, quien tuvo que vivir su primera infancia al cuidado de su abuela materna.

Siendo niña, su padre la llevó a Francia donde realizó sus estudios de arte. Se casó con Felipe Iñiguez Larraín y de esa unión nació María Eleonora Iñiguez Matte, más conocida como Lily Iñiguez, lo cual influyó profundamente en el desarrollo de la carrera artística de la escultora y en su decisión de regresar a Chile en 1902.

Lily Iñiguez dejó varios poemas de su autoría y un diario de vida que escribió desde abril de 1913, cuando tenía once años, hasta agosto de 1926, el mismo año en que murió afectada por una tuberculosis. Sin embargo, Lily nunca publicó un libro durante su vida: fue su familia la responsable de dar a conocer su obra.

Rebeca Matte, acongojada por la pérdida de su hija Lily, estableció en honor a su memoria, la Fundación “Lily Iñiguez-Los Nidos”, en la forma de un centro de acogida para niños desamparados, cuyas edades fluctuaban entre los tres y los seis años.

En 1929 muere Rebeca Matte, y en 1936 los terrenos pasan a manos de la Fundación y de Mercedes Larraín Alcalde, madre de Pedro Iñiguez. A partir de entonces, éstos fueron loteados para construir casas de renta, ubicadas en calle Los Nidos, de usufructo de la Fundación. Además una parte importante de los terrenos fueron vendidos a la Caja de Habitación Popular; entidad que construyó en ellos la Población Vivaceta Sur Los Nidos.

El inmueble, catalogado como de conservación histórica por el Plan Regulador Comunal de Independencia, es una casona amplia de tres pisos más un subterráneo, en un extenso predio que incluía una capilla, jardines, dependencias para los niños y los trabajadores asistentes.

En 1992 la propiedad pasó a manos de un hogar de ancianos de la Fundación Las Rosas, que dejó de funcionar en 2015. Actualmente, la Casa de Lily se encuentra deshabitada y en peligro de ser utilizada como bodega.