CHAMACO VALDÉS VIVIÓ EN LA RÍOS

En las antiguas calles de la población Manuel Montt caminó desde pequeño Francisco Valdés. Residente de la Población Juan Antonio Ríos Nº 1, se interesó en pegarle a un balón de fútbol dando sus primeros golpes en el club amateur de la población.

Este hijo de un encuadernador amante de la lectura y del cine italiano, a poco andar ingresara a las divisiones inferiores del Green Cros hasta pasar luego al Colo Colo, donde aprendió de “Cua Cua Hormazábal” las claves para constituirse en uno de los Diez más grandes que haya tenido el fútbol chileno.

Chamaco siendo mediocampista, manifestó una vocación ofensiva peculiar, asi se constituyó en el máximo goleador que hasta hoy tenga la historia del fútbol chileno con 215 goles en partidos oficiales. Jugando por los Albos tocó la copa en tres ocasiones (1963, 1972 y Copa Chile 1974) y llegó a disputar la recordada final de la Libertadores de 1973.

Por la selección chilena jugó cincuenta partidos (anotando nueve goles), llegando a ser el capitán de Alemania en 1974.  Allí, sus compañeros lo rememoran por su calidad humana y liderazgo. Su compromiso social le hizo tener acciones nobles como cuando intercedió por Hugo Lepe y Mario Moreno (ambos ex compañeros en la cancha) quienes se encontraban detenidos en el Estadio Nacional, logrando la liberación de ambos.

Su retiro de las canchas fue en 1982. A pesar de entrenar algunos clubes, su mayor empeño lo encaminó luego hacía su vocación de servicio a los más jóvenes. Fiel a aquellas convicciones de juventud, trabajó en Escuelas Preventivas de Fútbol en la comuna de Recoleta orientadas a jóvenes en riesgo social.

Chamaco, continuó ligado a su población Juan Antonio Ríos, donde tuvo una amasandería que el mismo atendía en calle El Pino. Su barrio lo recuerda en cada conversación de fútbol, siendo uno de sus residentes más conocidos.

A los 66 años Chamaco Valdés en su departamento de la población que lo vio crecer, deja la vida. Sus restos son velados en la Capilla de Nuestra Señora del Rosario a pocas calles de su vivienda. Su despedida fue multitudinaria, su recuerdo está en cada esquina y en cada mural de su población. Una plaza, hoy lleva su nombre.

Extracto del Texto “Chamaco de la Ríos”. www.lacañadilla.cl