LA FINAL DE FÚTBOL DE 1932 Y LA CATÁSTROFE DEL ESTADIO ITALIANO

Titular Estadio Italiano El Mercurio Dic. 1932

Fotografía: El Mercurio- diciembre 1932

El fútbol llega al puerto de Valparaíso a fines del siglo XIX, así en los pies de marinos e inmigrantes ingleses la ovalada rueda de norte a sur del país y llega a Santiago. Así, crecen las competencias de ligas y nacen equipos de fútbol que con entusiasmo practican el imberbe deporte que va encantando a los aficionados.

En las primeras décadas del siglo XX, grupos de profesionales, trabajadores, gremios e inmigrantes crean sus propios equipos. Este es el caso del Audax Club Sportivo Italiano,  fundado  como un club ciclista hacia el centenario y que en 1921 de la mano de los hermanos Frutero, funda la rama de fútbol.

La necesidad de canchas, hace imperioso la edificación de un gran campo de deportes, de tal manera, nace el Estadio Italiano el 30 de junio de 1928, recinto que albergaría a cerca de 10.000 personas en los antiguos terrenos de la cancha de Independencia 1, en calle General Saavedra con Guanaco. El estadio se inauguraba con el partido disputado contra el también equipo de colonia la Unión Deportiva Española.

Fotografía: Revista Zigzag 1932

El complejo deportivo se convertirá durante años en un habitual actor de los enfrentamientos futbolísticos, inyectándole al norte de la ciudad un importante impulso. Nada auguraba que tendría una muerte súbita. Así, un día jueves 8 de diciembre de 1932 se disputaba la final del torneo entre el local y Colo Colo. El resultado en el primer tiempo le era contrario a los itálicos que ya a la media hora perdían por dos goles a cero. Pero,  al minuto 35, poco antes de las 6 p.m, se produjo el ansiado gol de los locales, que será acompañado de un estruendo en la parte superior de las tribunas. El ruido hizo que los cerca de 14 mil espectadores se sorprendieran al ver la nube de tierra y las voces de los heridos que por cientos se encontraban bajo las desplomadas tribunas quienes eran asistidos por carabineros y miembros de la Asistencia Pública.

Las victimas del derrumbe fueron llevados al hospital San Vicente de Paul, (establecimiento que fue reemplazado por el actual José Joaquín Aguirre) otros tantos salvaron ilesos, tres de los internados no saldrán con vida.

El partido jamás volvió a reanudarse el título del último campeonato de la “Era Amateur” fue compartido entre ambos equipos .Hoy, en las esquinas de calle General Saavedra y Guanaco aún permanece como una sombra del pasado la vieja casona del que fuera el casino del recinto convertido en un edificio de renta.

Extracto del libro “La Chimba de Santiago: personajes y anécdotas”- Dante Figueroa